Crecimiento del Reino: De una pequeña semilla a un árbol.
En 2017, la iglesia nacional de Laos adoptó un enfoque de multiplicación para hacer discípulos y plantar iglesias. Con más de 200 grupos etnolingüísticos entre 7,5 millones de personas, llegar a todas las comunidades parecía una tarea imposible.
Pero, como una semilla de mostaza, lo que empezó pequeño ha crecido.
En los últimos años, se han enviado sistemáticamente formadores de discípulos a todos los grupos étnicos. Algunos fueron expulsados o detenidos por la policía. Sin embargo, en muchos lugares, el evangelio echó raíces, surgieron nuevos discípulos y se fundaron iglesias. A medida que los líderes laosianos descubrieron el amor de Dios por cada pueblo, comenzaron a correr mayores riesgos, viajando a aldeas remotas para llevar el mensaje de Cristo.
Ahora, el Reino se está extendiendo a nuevas generaciones. En varias provincias, las iglesias han superado la cuarta generación. Y el movimiento está traspasando fronteras, ya que líderes laosianos colaboran con discípulos en un país vecino para llevar el evangelio a comunidades donde nunca antes se había escuchado la Buena Nueva.



