Quizás te preguntes: “¿Por qué estamos orando por la gente budista durante esta aventura?”
¡Ésa es una gran pregunta! ¡Y la respuesta es muy importante!
Hoy en día, hay más de 500 millones de budistas en el mundo. Muchos viven en países del este, sur y sudeste de Asia, y algunos viven en ciudades de todo el mundo, incluso cerca de donde vives. Detrás de los templos, los festivales, los monjes y las oraciones hay personas reales: mamás y papás, abuelos y muchos niños como tú. Y Dios ama a cada uno de ellos.
La Biblia nos dice que Dios creó a todas las personas a su imagen (Génesis 1:27). Esto significa que cada niño budista es valioso y profundamente amado por Él. Pero muchos budistas nunca han escuchado la buena noticia de Jesús: que Él los ama, los perdona y quiere ser su amigo para siempre.
El budismo enseña a las personas a esforzarse por ser buenas y estar en paz por sí mismas. Pero Jesús ofrece algo diferente. Dice: “Vengan a mí… y yo les daré descanso” (Mateo 11:28). Solo Jesús puede traer perdón, esperanza y nueva vida.
¡Por eso oramos! Pedimos a Dios que ayude a los niños y familias budistas a conocer a Jesús con amor y ternura: a través de amigos, historias, sueños y personas valientes que comparten su amor.
Tus adultos también están orando: para que las iglesias crezcan, para que haya misioneros y ayudantes, y para que familias enteras conozcan a Jesús. ¿Y sabes qué? ¡Tus oraciones también importan! Cuando los niños oran, Dios escucha.
A medida que emprendes este viaje, recuerda: eres parte del gran plan de Dios.
Cada oración que rezas ayuda a que la luz de Jesús brille en el mundo budista.


110 CIUDADES – Una alianza global | Más información
110 CIUDADES - Un proyecto de IPC a US 501(c)(3) No 85-3845307 | Más información | Sitio por: MEDIOS DE CIP